La historia hecha leyenda

Jaime_Alfonso__el_Barbudo

“Me llamaban Jaume el Barbut. Nací el día 23 del séptimo mes de 1783 año de Nuestro Señor Jesucristo, en la villa de Crevillente. Tuve una infancia feliz y normal con mis padres, humildes jornaleros de los campos crevillentinos. Me casé con la bella María Antonia y me trasladé a Catral para trabajar en las vides del alcalde. Un año más tarde nació nuestro hijo, pero el Señor se llevó a mi amada esposa poco después.

Fue en ese mismo año cuando, una noche en la tasca La Jorobada, mi vida dio un intenso y brusco giro. Estaba yo tranquilamente, sumergido en mis pensamientos, acompañado de una cerveza, cuando un hombre al que llamaban el Lobón y su amigo el Sabandija, de la banda del Zurdo, comenzaron a armar trifulca, rompiendo la atmósfera de calma de la taberna. Tuve que enfrentarme al Lobón, que, humillado de perder la pelea, salió corriendo jurando venganza. Y vaya si se la cobraron…

Una noche, mientras vigilaba las vides del amo, vinieron los dos truhanes junto a su jefe el Zurdo con amenazas y provocaciones. El Zurdo sacó su cuchillo, y me vi obligado a defenderme, con la mala suerte de tener que apuñalar al desgraciado para salvar la vida. Los otros dos salieron corriendo despavoridos, y supe que no iba a estar a salvo con las autoridades. Quería confesar, defender mi inocencia, pero el miedo me venció, y huí de las vides mientras aquellos dos bribones contaban una versión muy diferente de lo que había sucedido. Me encomendé a Dios al escabullirme sierra adentro, perseguido por las autoridades de Catral. Pero entonces me hirieron, y caí a un barranco. Fue gracias a los Muxicas que los guardias se retiraron. Me rescataron, me curaron, y me uní a su banda para más adelante formar la mía propia, con mis propias reglas, y mis ideales.

Robábamos a ricos, y ayudábamos al pueblo llano y a los vecinos. La gente nos apoyaba. Nos respetaba. Hasta que nos traicionaron.”

 

 

Ruta de Jaume el Barbut por la Sierra de Crevillent

Leticia Sala nos habla en el blog Descubriendo Alicante sobre la ruta de Jaume el Barbut en la Sierra de Crevillent. Nos cuenta que se trata de una ruta sencilla apta para toda la familia, por la que veremos una cueva en la que se escondía el bandolero más famoso de España a principios del siglo XIX.

La autora nos facilita las instrucciones para ver y descargar la ruta GPS con Wikiloc en el siguiente enlace: cómo descargar y seguir una ruta Wikiloc con tu móvil.

 


La ruta la empezamos muy cerquita del pueblo de Hondón de los Frailes, en la comarca de “El Vinalopó Mitjà” y tomamos gran parte de la senda marcada como PRV-255.  Esta parte de la Sierra de Crevillente es la cara norte y en ella abunda la vegetación por toda su ladera.

Más de la mitad del trayecto es en ligero descenso por senda de tierra y en el camino nos encontramos un mirador desde el cual se puede divisar Crevillente, Catral, Guardamar, etc. Cuando fuimos nosotros no estaba el día claro, pero aún así se podía ver bastante extensión.

Alrededor del km 3, encontramos la sima de Jaume “El Barbut”, una grieta estrecha pero muy alta que da entrada a la cueva. Ésta tiene más de 20 metros y hay que ir con cuidado y sobretodo con luz, ya que dentro es muy oscura. La sima acaba en una zona de escalones que bajan muy empinados y acaban en la entrada del pozo.

Es curioso ver dónde se escondían los bandoleros hace 200 años. La verdad es que la cueva pasa inadvertida por la vegetación de alrededor así que era un buen escondite.

Para seguir la ruta hay que volver sobre nuestros pasos hasta llegar otra vez al mirador, pero en ese momento podéis decidir terminar la excursión volviendo por donde íbamos hasta el coche. Nosotros decidimos continuar la marcha por la senda para dar una vuelta por la sierra de Crevillente y fuimos en dirección a la senda de la cima del Picatxo. Este tramo es de unos 2 km de subida más duros, pero que no tienen ninguna complicación siempre y cuando no llevemos un ritmo muy rápido que nos ahogue.

Los últimos 500 metros son de bajada y nos llevan directos a donde habíamos dejado el coche.

Esperamos que disfrutéis la ruta y nos contéis vuestra experiencia si la realizáis.

¡Un saludo!

 

 

Fuente:

Leticia Sala, Descubriendo Alicante