“…Del Poble”

Es muy frecuente que cuando un local habla de Crevillent, siempre se refiere a él sin utilizar su nombre, así frase como “El Poble”, “…vaig al Poble,”…”torne al Poble”, “i tú eres del poble?..”, son muy habituales entre sus habitantes. Es como si al pronunciar “El Poble” se desatara una serie de sentimientos de cercanía, cariño, protección,integración en la comunidad, que hace que uno se sienta más seguro.

“Domingo de Ramos, quien no estrena no tiene manos”

De todos es sabido que en Crevillent, las costumbres más arraigadas están relacionadas con la Semana Santa, así por ejemplo, llevar la Palma el Domingo de Ramos y además “estrenar ropa”. Es más , hay un dicho crevillentino que dice”Diumentge de Rams”, qui no estrena no te mans”.Casi todo el mundo,sobre todo los niños, reciben a Jesús con su Palma Blanca y su nueva ropa.

El arreglo de los Pasos

Desde que las agrupaciones y familias crevillentinas adquieren los Pasos en la segunda mitad del siglo XIX, la tarde del Miércoles Santo se convierte en una reunión familiar en la que todos colaboran en el conocido acto “Arreglo del Paso”, para su posterior concentración en la Parroquia de Ntra. Sra. de Belén. Los visitantes y locales se concentran en la Plaza de la Constitución para ver la entrada antes de que salgan en procesión, hasta la madrugada de jueves Santo.Se está convirtiendo en una tradición que los escolares recorran las locales en los que se lleva a cabo el arreglo de los pasos con la finalidad de fotografiar y constatar sus costumbres.

Almuerzo de Semana Santa o Viernes Santo

El conocido almuerzo típico de Viernes Santo, después de ver “El Abrazo” en el puente  de la Morquera, consiste en “Pan Tostado”, con ajos, bacalao, habas y un gran surtido de cocas,” es uno de los momentos más disfrutados por la mayoría de los habitantes.

Belenes en la Sierra

Otra tradición especial en Crevillent es la “Puesta de Belenes en la Sierra”.Asociaciones como el Centro Excursionista, lo instala en el interior de una tienda de campaña en el monte Picatxo;” Amics de la Muntanya” montan un extenso Belén aunque de figuras no muy grandes, en el Castellá Colorat, otros en cambio,lo colocan en el Puntal.

Las fiestas de Barrios y Ermitas

La fe y religiosidad de los crevillentinos, es algo que no es preciso poner a prueba. En otros tiempos se festejaban todos los Santos que procedían con los nombres de algunas de las calles de la villa, rivalizando las barriadas de los vecinos, con la intención de destacar sobre las demás.Así,las fiestas de San Rafael, la de San Joaquín, San Roque, La Virgen de la Correa, o las que todavía perduran como las de El Santo Ángel de la Guarda, La Viren de la Salud o la Santísima Trinidad, son muestra de ello.

Siguiendo el hilo de las costumbres religiosas, en las festividades de San Isidro, los niños, suelen acompañar a los Santos vestido de Labradores, Abuelitos o chulapos y chulapas.

En San Pascual Bailón, sin embargo, niños e incluso adultos se visten de pastorcitos y acompañan con sus danzas típicas al Santo, repitiendo la costumbre hace más de 45.

Durante las Fiestas de la Santísima Trinidad, o Festa del Pont, un camión, (como suena, un camión) va repartiendo por las calles del barrio ” Arroz con Mondongo”.El camioncito va adornado y en él se llevan varias paellas que van sustituyendo a las que se  van terminando. La degustación es ofrecida gratuitamente por un conocido restaurante de la localidad.

En San Antonio de la Florida, se tiene la costumbre de prestar una pequeña imagen de San Antonio, casa por casa, a aquellos devotos que así lo solicitan, para albergarlo durante una semana entre los suyos y pedirle favores, agradecer sus actos, o simplemente rezarle. También es costumbre, repartir el Panecillo Bendecido el mismo día de la procesión.

En las Fiestas de la Virgen de la Salud, la mañana del domingo de procesión, se pasea a la Virgen en Romería por la distintas calles del pueblo , en especial, por las casas en las que se paraba por motivos curativos, pues alguno de sus miembros se encontraba enfermo. Esa misma costumbre ha pasado de padres a hijos y aunque no haya ningún familiar enfermo, son muchas los que la reciben con gusto, sobre todo en aquellas en las que tradicionalmente se produce el encuentro, como por ejemplo, los ancianos de la Purísima.

 Costumbres Gastronómicas

Relacionados con la comida, hemos de decir que en la mayoría de las casa de la localidad, los domingos se suele comer paella de “Arroz con Conejo” y si puede ser con caracoles serranos.

No es menos arraigado que el día de Navidad, o bien se comen los restos de la Noche Buena, o bien se prepare una  buena olla de “Cocido con Pelotas” .

La Semana de Difuntos 

En la época de difuntos, una semana antes del 1 de Noviembre, las mujeres crevillentinas se dirigen al cementerio a limpiar y acondicionar los nichos de sus antepasados, con el fin de que llegado el día, todo esté en orden y dispuesto.

El 30 de Octubre, se celebra desde hace más de 50 años la “Boleta del Queixal”. En aquellos tiempos se decía que los maestros pasaban muchas necesidades, por lo que ese día en concreto los escolares acudían a la escuela con regalitos para sus maestros. Esos regalos en principio eran básicamente comestibles, (de ahí viene el dicho “Pases mes fam que un mestre escola”) pero con el tiempo , cuando se les acomodó la economía, ya no era necesario llevarles comida, por lo que se les regalaba cualquier cosa. No se sabe muy bien en qué momento , se dejó de llevarles regalo, pero nunca se dejó de celebrar el día, con actividades extraescolares.

“Els divendres, la Volteta al Mercat”

Otra costumbre muy típica es la de “Pega una Volteta al Mercat”, que significa, ir a ver el Mercadillo Ambulante que se instala en la Rambla, tengas o no, algo que comprar.

Los Topónimos

Pero de las costumbres más graciosas, está la de renombrar todo monumento o lugar que se precie, así por ejemplo,El Paso de jesucristo Triunfante a la Entrada a Jerusalén,obra de Mariano Benlliure como ya sabemos se le llama “el Pas  de la Burreta”, sin más… Y así se les ocurre a otros pasos que utilizan topónimos como “El pollastre”(La negación de San Pedro),”el Balcó”, “La Columna”,”La caigua”, La bocina. El paseo Telmo Vela, es conocido como “El Parquet”; el Parque municipal como “El parc Nou”; y la Plasa de la Comunidad Valenciana como “La plasa del cavall” pues recuerda el caballo de Jaume II; al puente de San Sebastián, la mayoría de crevillentinos no sabría ubicarlo, sin embargo el de “La Morquera”(que es el mismo) sí.

Los apodos de las familias crevillentinas, han ido pasando de generación en generación y resulta curioso saber que el escritor crevillentino Montoya, llego a escribir un libro , con centenares de ellos que previamente había clasificado según fuera su característica principal como oficios, frutales, vegetales, origen …etc. Así es normal, que se le suela preguntar los niños o jóvenes, Nene, i tu de quí eres?

Las serenatas a las novias

Es todavía todo un lujo para algunas novias de Crevillent, despedir su soltería recibiendo hoy día un coro o un grupo de amigos , en la puerta o ventana de casa, la víspera de la boda. Los novios buscan la ayuda de las voces crevillentinas, que cantarán rondallas, habaneras o canciones modernas, mientras las madres preparan un pequeño banquete a las puertas de casa.

“Costumbres en peligro de extinción”

Algunas de las costumbres no duraron muchos tiempo, así en nuestro pueblo, disfrazarse en Noche vieja fue una tradición de nuestros abuelos olvidada, que posteriormente regresó en los años 80, para que , posiblemente por la influencia de los pueblos colindantes y la publicidad, desapareciera de nuevo.

Otros nombres han desaparecido, pero resulta especialmente entrañable(pues algunos de nuestros mayores se conocerían allí) es saber que la actual calle de Blasco Ibáñez, era conocida como “La calle del Roce”. Los galanes y jovencitas de antaño paseaban produciéndose ese ligero contacto, es decir, el roce o como dirían otros “On anaven a festejar”.

Alguna otra costumbre ha ido desapareciendo, como la de echar monedas, golosinas, dulces o frutos secos a la salida de la Iglesia, después de un bautizo, cuando la necesidad lanzaba a la ávida y rapaz chiquillería la caza del regalito.

Los lugares elegidos angiuamente por familiares y amigos para la celebración de la Mona en tiempo de Pascua, eran “La Fonteta del Sarso”,San Pascual”,”La Penyeta Reona”,”Los Molinos”.Además el calvario era escenario de juegos, pasatiempos, incluso de enamoramiento.

El vino,hasta no hace muchos años , era cosechado artesanalmente por los propios labriegos del pueblo. Se consiguieron vinos de muy buena cosecha “El Curro”,”El Rabo”,”La Porrúa”.En Crevillent, se creó un Santo nuevo que fuese el equivalente, en ritos cristiano, al del Santo Bacco pagano. Y por obra y gracia de los borrachos crevillentinos, nació “San Rorro”, el patrón de los mismo,cuyo día de culto se celebraba los lunes.

Fuente—>Taller de Empleo Villa de Crevillent